El ciclón extratropical que este sábado 10 de enero impactó sobre Uruguay, causando daños en distintas localidades del país, marcará apenas una breve pausa en un escenario climático exigente. Según los pronósticos del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y del observatorio brasileño Metsul, el descenso térmico será transitorio y dará paso, desde el inicio de la próxima semana, a un nuevo episodio de calor agobiante.

De acuerdo con Inumet, a partir del lunes 12 de enero las temperaturas comenzarán a subir de forma progresiva. Ese día se prevén máximas de 28 °C en el sur del país y de hasta 32 °C en el norte. Durante el resto de la semana, los valores se mantendrán en torno a esos registros, con jornadas mayormente estables y escasa probabilidad de precipitaciones, al menos hasta el jueves.

Para este domingo 11, en tanto, el organismo prevé una jornada más fresca, con una temperatura máxima de 24 °C, cielo cubierto durante la mañana, precipitaciones y probables tormentas, además de vientos del sudeste con rachas que podrían superar los 60 kilómetros por hora. Hacia la tarde y la noche se espera una mejora gradual, con disminución de la nubosidad y menor intensidad del viento.

El lunes se presentará con condiciones más estables: cielo algo nuboso, presencia de nieblas y neblinas durante la mañana y una máxima cercana a los 29 °C. A partir del martes y hasta el miércoles, las lluvias no están previstas y las temperaturas oscilarán entre los 28 y 29 °C, mientras que el viernes podría registrarse un nuevo descenso térmico, con máximas en torno a los 25 °C.

El panorama regional no resulta más alentador. Metsul advierte sobre una “intensificación del calor” en el sudeste de Brasil, especialmente en las áreas metropolitanas de São Paulo y Río de Janeiro. En la capital paulista, las temperaturas podrían alcanzar los 37 °C, mientras que en Río se anticipan registros superiores a los 40 °C.

Así, tras el paso de un fenómeno extremo, Uruguay y buena parte de la región se preparan para enfrentar nuevamente altas temperaturas, en un verano que continúa mostrando su faceta más exigente.