El informe del Sindicato de Policías Agremiados Canarios (SIDEPAC) advierte una grave situación en la cárcel canaria que incluye “falta de personal, población carcelaria desbordada, secuestros a funcionarios y faltas de garantías”, según informó el portal Canelones Ciudad.

Mauricio Buela, secretario de SIDEPAC, dijo que la situación más grave es el secuestro de guardias por parte de reclusos. Aseguró que los policías son tomados por sorpresa al tener que ingresar solos a las barracas, por grupos de reclusos que les quitan los equipos de comunicación y amenazan en busca de favores y los funcionarios terminan negociando para ser liberados. Durante la noche hay dos funcionarios por turno disponibles para seguridad. La cárcel de Canelones tiene unos 1.000 reclusos. El gremio policial busca presentar el informa al Instituto de Derechos Humanos y se reunió además con el intendente canario, Yamandú Orsi.

Aquí el documento completo

1).- Dramática falta de personal contando sólo con cuatro (4), efectivos por Turno, los cuales se ven además drásticamente diezmados por diversas problemáticas, entre ellas la pandemia de Covid19 que lamentablemente generó el deceso de un Policía con esta enfermedad el 12/6/21, así como por las cuarentenas necesarias en casos de contacto con positivos o espera de hisopados por sospechas de la enfermedad, sin tomar en cuenta toda otra enfermedad que campea en el centro por el hacinamiento. Esto durante el día ya que por la noche son sólo dos (2), efectivos por Turno que claramente no pueden hacerse cargo de tan elevada y compleja población carcelaria.

2).- Población carcelaria desbordada situada en el entorno de los mil reclusos (1000); siendo una población de diversa y compleja problemática que no se encuentra discriminada ni separada por delito o graduación de seguridad, lo cual elimina toda posibilidad de rehabilitación, y genera condiciones de violencia extrema y reproducción de situaciones que van en contra de toda garantía y derecho humano de los reclusos y los funcionarios y familiares.

3).- Sin garantías para el personal tanto civil como policial que literalmente padece elevados grados de presión y miedo por tener que desempeñar las labores cotidianas como se ha dicho sin garantías para ello.

4).- Secuestro de funcionarios que son tomados por sorpresa al tener que ingresar solos a las barracas, por grupos de reclusos que les quitan los equipos de comunicación y amenazan en busca de favores o por simple demostración de fuerza, viéndose los efectivos en la necesidad de negociar para ser liberados.

5).- Carencia de apoyo de destacamentos de Guardia Republicana o GRT, los cuales en otros centros penitenciarios sí se encuentran y desempeñan una labor sumamente importante, tanto de prevención, como contención, represión y apoyo al personal destacado dentro (por ejemplo, en tareas de control de ingresos y salidas de las visitas).

6).- Carencia de medidas de seguridad interna como dispositivos mecánicos u otros que contribuyan a tener cánones de seguridad apropiados para reclusos y funcionarios. Celdas con muy mala seguridad de las que frecuentemente y con gran facilidad se escapan los reclusos deambulando sin ser advertidos por la falta de personal.

7).- Carencia de escáneres para regular adecuadamente la entrada de elementos, porque los equipos con que se cuenta para bultos y metales No funcionan.

8).- Carencia de un sistema de video vigilancia adecuado a las necesidades del establecimiento, ya que el que se posee no funciona hace años.

9).- Carencia de personal para hacer traslados de reclusos desde la cárcel a los diferentes nosocomios por lesiones graves, o tratamientos que no pueden ser llevados a cabo en el Servicio de Salud de la Unidad Penitenciaria.

10).- Carencia de personal que obliga al Servicio de Salud de la unidad a medicar a media tarde por falta de garantías, con lo que hay muchos reclusos con problemas psiquiátricos mal medicados y patologías diversas y complejas, incumpliéndose muchas veces los correctos ciclos de medicación para el tratamiento de otras enfermedades que por sus características son endémicas entre una población tan elevada. Incluso con cuadros de intoxicación medicamentosa por tener que medicar fuera de hora, lo que con razón genera que muchos reclusos se nieguen a percibir tratamiento y hasta genera conatos de violencia contra el personal.

11).- Carencia de personal que impide la posibilidad de trasladar a la comisión encargada de fabricar tapa bocas para los reclusos, ocasionando que hagan muchas semanas ya que los mismos no tengan tapa bocas para prevenir la propagación del Covid 19, siendo esta unidad muy afectada por la pandemia como cobró estado público por la prensa y autoridades gubernamentales. Incluso con el lamentable deceso de un Policía con esta enfermedad el 12/6/21.

12).- Súper población que supera ampliamente las posibilidades sanitarias del establecimiento para atender correctamente a los reclusos, poniendo en riesgo también a los efectivos policiales y personal de apoyo civil.

13).- Imposibilidad de conocer a ciencia cierta cómo y dónde se encuentra el personal sobre todo en las noches, por falta de mayor cantidad del mismo para ocupar todos los puestos necesarios a ser tenidos en cuenta para el correcto funcionamiento del establecimiento, así como la unidad mínima policial que insoslayablemente siempre debe conservarse; con lo que de suceder algo grave a un funcionario en la noche, posiblemente nadie se enteraría hasta la mañana de la siguiente jornada.

14).- Avanzado envejecimiento de las alambradas perimetrales que carecen de adecuado mantenimiento, que se encuentran en tiempo de ser sustituidas o al menos adecuadamente fortalecidas y reparadas.

15).- Falta de acceso confiable y de calidad al servicio esencial que representa el agua potable, el que por razones de mala ubicación de los tanques de acopio es contaminado con las aguas servidas de los servicios sanitarios de los reclusos (que también son de mala calidad), sumado a que también los tanques presentan falta de higiene y mantenimiento apropiados. A ello se agrega la falta de presión de agua que es constante y no habilita a sostener un servicio sanitario decoroso para los funcionarios y reclusos, como tampoco a realizar curaciones e higiene de pacientes, o la higiene del sector médico que son imprescindibles para evitar la proliferación de enfermedades.

16).- Carencia de Auxiliares de Servicio y materiales de limpieza para la capital tarea de higiene en el área médica del centro penitenciario y toda otra área, lo cual deteriora notoriamente los estándares de sanidad y calidad del servicio de salud y de guardia, poniendo en riesgo al personal, así como a los reclusos usuarios del servicio tanto durante como posteriormente a las asistencias.