Lagomar derrotó este viernes 7 a Urupan por 87 a 80, en Pando, en un clásico canario que tuvo todos los condimentos y se definió en los últimos instantes. Brahian Gómez fue decisivo para asegurar la victoria del conjunto de Ciudad de la Costa, en una noche especial marcada además por el 55.º aniversario del estadio Santiago Cigliutti de Urupan.
El básquetbol de Canelones volvió a vivir una noche especial. Urupan y Lagomar protagonizaron un clásico cargado de emoción, intensidad y alternativas cambiantes, que terminó con triunfo visitante por 87 a 80 en el estadio Santiago Cigliutti de Urupan.
La jornada tuvo un significado especial para la institución pandense, ya que el escenario cumplió 55 años desde su inauguración en 1971. El aniversario fue uno de los motivos que le dieron un marco diferente a una noche que, además, enfrentaba a dos representantes del básquetbol canario.
En ese contexto, antes del comienzo del encuentro se realizó una emotiva ceremonia institucional donde los dirigentes de Urupan Richard Solari y Federico Mendez junto a los representantes de Lagomar Héctor Hernández y César Oliveri hicieron entrega de sus respectivas camisetas al intendente departamental Francisco Legnani, quien estuvo acompañado por el alcalde de Pando, Mauricio Chiesa, y la alcaldesa de Ciudad de la Costa, Julia Matilla. El reconocimiento, que puso en valor el vínculo entre las dos instituciones y el departamento, fue acompañado por el aplauso de los aficionados presentes.
Un partido de rachas
Urupan comenzó mejor, imponiendo intensidad defensiva y aprovechando el juego de sus hombres grandes. Lagomar tuvo dificultades inicialmente desde el perímetro y cerró el primer cuarto abajo 23-19.
La reacción del conjunto de Ciudad de la Costa llegó en el segundo período. Con una formación joven, mayor presión defensiva y transiciones rápidas, Lagomar consiguió provocar pérdidas en el rival y convertirlas en puntos de contragolpe. Ese cambio de ritmo fue determinante para que la visita se fuera al descanso largo ganando 47-39.
Pero Urupan no estaba dispuesto a resignarse. En el tercer cuarto encontró soluciones en el lanzamiento exterior y, con seis triples en ese período, logró revertir el marcador. El equipo pandense pasó a ganar 67-66, dejando el partido abierto y trasladando toda la incertidumbre al último cuarto.
El tramo final estuvo a la altura de la historia del clásico. El juego se hizo de ida y vuelta, con defensas intensas, jugadores importantes condicionados por las faltas y una diferencia mínima que no permitía aventurar un ganador.
La jugada que decidió el clásico
Cuando el partido parecía destinado a resolverse por detalles, apareció Brahian Gómez.
El jugador de Lagomar protagonizó la acción determinante de la noche: recuperó una pelota en defensa, acompañó la ofensiva, capturó un rebote ofensivo y terminó definiendo cerca del aro para darle a su equipo una ventaja que resultaría decisiva.
La jugada sintetizó las virtudes que destacó Básquet Total en su análisis: intensidad defensiva, oportunismo y capacidad para aparecer en el momento de mayor presión.
Con esa acción, Lagomar consiguió ponerse a resguardo de la última reacción de Urupan y terminó sellando el triunfo por 87 a 80.
Gómez, la figura de la noche
El análisis de Básquet Total colocó a Gómez como el jugador destacado de la jornada, especialmente por su incidencia en la definición. Su aporte no se limitó al aspecto ofensivo: estuvo atento en defensa y apareció justamente cuando el partido reclamaba una jugada diferente.
También fueron importantes para Lagomar Stefan Casanova, con 15 puntos y 11 rebotes, y Juan Peña, fundamental durante la reacción del equipo. En Urupan, Lucas Silva fue uno de los principales argumentos ofensivos y mantuvo a su equipo con posibilidades hasta que debió abandonar la cancha por faltas.
