En los últimos días se generó una controversia en Atlántida en torno al uso de las letras corpóreas ubicadas en la zona del Trébol, un espacio emblemático de la ciudad que en distintas ocasiones ha sido intervenido para visibilizar campañas sociales y conmemoraciones.

Dos colectivos feministas de la Costa Canaria difundieron un comunicado público en el que cuestionan al alcalde de Atlántida, Ernesto Capano, por la negativa a permitir que las letras sean pintadas nuevamente en el marco del Día Internacional de la Mujer. En el documento, las organizaciones interpretan la decisión como un intento de limitar expresiones vinculadas al movimiento feminista y señalan que la medida restringe la visibilidad de causas sociales en el espacio público.

Según el comunicado, la pintada de las letras se ha convertido con el tiempo en una forma de expresión utilizada por distintos colectivos para manifestarse en fechas significativas. Las organizaciones sostienen que esta práctica forma parte de una tradición local vinculada a la participación social y reclaman que se respete ese espacio como ámbito de expresión ciudadana.

Por su parte, el alcalde explicó al periodico Diario de Arena que la decisión responde a una resolución adoptada por el Consejo Municipal el 17 setiembre de 2025. De acuerdo con lo señalado, el documento establece que las letras ya no serán intervenidas con pintura y que, en su lugar, se utilizará un sistema de iluminación temática para acompañar distintas fechas, campañas o actividades.

La resolución municipal —fechada el 17 de setiembre— señala que la incorporación del sistema de iluminación implicó una inversión de 2.889,44 dólares. A partir de esa implementación, la normativa dispone que las intervenciones en las letras se realicen mediante cambios de iluminación y no mediante nuevas capas de pintura.

El documento indica además además que la medida fue aprobada por unanimidad dentro del Consejo Municipal y que cuenta con la firma de representantes tanto del oficialismo como de la oposición. En ese sentido, sostuvo que se trata de una disposición de carácter general que busca preservar el estado de las estructuras y que no está dirigida a ningún colectivo en particular.

Mientras tanto, el debate continúa entre quienes consideran que la nueva modalidad limita ciertas formas de expresión simbólica en el espacio público y quienes entienden que el sistema de iluminación permite mantener el lugar en mejores condiciones y, al mismo tiempo, acompañar diferentes causas y conmemoraciones desde el ámbito municipal.

Las imágenes difundidas por los colectivos en sus redes sociales muestran distintas intervenciones artísticas realizadas en años anteriores con motivo del 8 de marzo, así como el aspecto actual de las letras tras la implementación del nuevo sistema.