Un intenso ciclón extratropical, calificado como el más importante de los últimos años, afectó este martes y miércoles la franja costera del país, provocando importantes daños en la infraestructura eléctrica y dejando a decenas de miles de usuarios sin servicio, según informó UTE.
El fenómeno meteorológico impactó especialmente en la zona comprendida entre Montevideo y Rocha, una de las áreas más densamente pobladas del país y con mayor concentración de instalaciones eléctricas.
De acuerdo con datos del Instituto Uruguayo de Meteorología, los vientos comenzaron a intensificarse sobre las 21:00 horas del martes en Montevideo, con velocidades sostenidas de hasta 50 km/h y rachas de 80 km/h. Durante la madrugada, el sistema avanzó hacia el este, alcanzando su mayor intensidad en Rocha en las primeras horas del miércoles, donde se registraron vientos de entre 60 y 70 km/h, con ráfagas que llegaron a los 130 km/h.
Más de 200.000 servicios afectados
El impacto en la red eléctrica fue significativo. Al inicio de la jornada, unos 114.000 servicios se encontraban sin suministro. A las 03:00 de la madrugada, la cifra se incrementó en otros 120.000 usuarios debido a desanexiones en la red de alta tensión, que fueron restablecidas en pocos minutos.
Para las 13:00 horas del miércoles, permanecían aún 41.800 servicios sin energía eléctrica, aunque desde UTE advirtieron que las evaluaciones continúan y que podrían detectarse nuevas afectaciones.
Complejo operativo de reposición
UTE desplegó un amplio operativo para restablecer el servicio, que se desarrolla en varias etapas. En primer lugar, se prioriza el retiro de cables caídos para garantizar la seguridad de la población. Luego se avanza en la recuperación de las redes de media tensión, clave para reactivar el suministro en mayor escala, y posteriormente en las de baja tensión.
Durante la primera jornada, las maniobras en la red permiten recuperar aproximadamente el 70% de los servicios afectados, mientras que la reconstrucción de las instalaciones dañadas puede extenderse durante varios días.
Para esta tarea, el ente cuenta con la coordinación del SINAE y de los centros departamentales de emergencia (CECOED), especialmente en la remoción de árboles caídos sobre tendidos eléctricos.
Refuerzo de personal y despliegue nacional
Ante la magnitud del evento, UTE movilizará cuadrillas desde distintas regiones del país hacia el sureste, donde se concentra la emergencia. Se estima que unas 1.500 personas y alrededor de 60 cuadrillas trabajarán en las tareas de reparación y reconstrucción.
Desde la empresa estatal señalaron que todas las tareas se realizan bajo estrictas condiciones de seguridad, tanto para los trabajadores como para la población.
Normalización llevará tiempo
Las autoridades advirtieron que la restitución total del servicio no será inmediata y dependerá, en gran medida, de la evolución de las condiciones climáticas en las próximas horas.
Asimismo, se exhortó a la población a extremar precauciones ante la presencia de cables caídos y a reportar cualquier incidente a través de los canales oficiales de UTE.
El episodio deja en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica ante fenómenos climáticos extremos, cuya frecuencia e intensidad han venido en aumento en los últimos años.