El sistema de abastecimiento de agua potable para Montevideo, Canelones y la Costa de Oro será fortalecido mediante la construcción de una nueva planta potabilizadora que se instalará en la localidad de Aguas Corrientes. La obra forma parte de un plan de infraestructura destinado a mejorar la capacidad del sistema frente al aumento del consumo y los desafíos derivados del cambio climático.
El acuerdo que permite avanzar con el proyecto fue formalizado este jueves 5 de marzo en la sede de Obras Sanitarias del Estado (OSE), donde las autoridades del organismo firmaron una modificación al contrato de renegociación del Proyecto Infraestructura de Aguas Metropolitanas junto a representantes del consorcio Aguas de Montevideo.
La iniciativa contempla la construcción de una planta con capacidad para potabilizar hasta 200.000 metros cúbicos de agua por día. La infraestructura se complementará con una red de cañerías que permitirá distribuir el recurso hacia distintos puntos del sistema metropolitano, garantizando el suministro para amplias zonas de Montevideo y del departamento de Canelones.
Según lo previsto, las tareas preliminares de reinstalación comenzarán en mayo, mientras que el inicio efectivo de las obras está proyectado para los meses de junio o julio, una vez que se obtengan las autorizaciones ambientales correspondientes por parte del Poder Ejecutivo. El plazo estimado de ejecución es de aproximadamente 36 meses.
La inversión total rondará los 200 millones de dólares. Aunque el proyecto tendrá una escala menor respecto a propuestas anteriores, mantendrá la capacidad de producción prevista y permitirá ampliar significativamente la seguridad del abastecimiento de agua potable en el área metropolitana.
Durante la fase de construcción se prevé la generación de cerca de mil puestos de trabajo, de los cuales unos 500 serán directos y el resto indirectos. Una vez finalizada la obra, alrededor de 50 personas estarán a cargo de las tareas de operación, mantenimiento y control de la planta.
El representante del consorcio, Alejandro Ruibal, señaló en conferencia de prensa que los equipos técnicos del ente estatal, junto a empresas nacionales de ingeniería y consultoras especializadas, consideran que esta infraestructura permitirá enfrentar los principales desafíos que hoy tiene el sistema de agua potable y aportará mejoras significativas en la calidad del servicio.
Entre los trabajos previstos se incluye la construcción del sistema de captación de agua bruta, que abarcará la toma desde la fuente y la instalación de una estación de bombeo. También se desarrollará la aducción necesaria para transportar el agua hasta la planta de tratamiento ubicada en las cercanías de Aguas Corrientes.
La nueva planta incorporará tecnologías avanzadas de potabilización, entre ellas procesos de interozonización y filtración biológica. Asimismo, se instalará una estación de bombeo para impulsar el agua ya tratada hacia la red de distribución metropolitana y se construirá una planta destinada al tratamiento y disposición final de los lodos generados durante el proceso.
El proyecto también contempla la instalación de una nueva aductora de agua potable y diversas interconexiones para integrar la infraestructura al sistema existente, además de obras complementarias destinadas a ampliar y reforzar instalaciones en distintos puntos de la red.
Uno de los componentes más relevantes será la construcción de la denominada séptima línea de bombeo, una conducción de más de 50 kilómetros que permitirá incrementar la capacidad de transporte de agua dentro del sistema metropolitano. Esta infraestructura estará diseñada para un caudal máximo de 4.800 metros cúbicos por hora.
La nueva línea reforzará el abastecimiento en zonas cercanas a la ruta 8 y beneficiará directamente a localidades como Barros Blancos, Toledo, Suárez y Pando. Además, permitirá complementar el funcionamiento de la actual quinta línea de bombeo, que en los meses de mayor demanda opera cerca de su límite debido al crecimiento del consumo en el corredor este del área metropolitana.
En la instancia de firma del acuerdo participaron el presidente de OSE, Pablo Ferreri; el vicepresidente Guillermo Caraballo; la secretaria general Olga Otegui; la gerenta general Natalia González y la subgerenta general técnica Karina Azuriz, junto a integrantes del consorcio encargado de ejecutar el proyecto.